Ella, que lo tenía todo controlado, se ha caído.
Cuando la escucha, olvida quien la grabó, no le afecta. Se la pone porque le gusta. Suena en el baño, en la cocina, en la terraza si hace sol y sale a leer. De la persona que grabó este tema solo le queda eso, unos archivos de música de los que solo sabe que le gustan y por eso los pone todo el rato. Ahora también, cuando está perdida y espera que la música descienda por ese agujero al que se ha caído y la ayude a encaramarse de nuevo hasta el borde. Se ha caído, pero no sabe muy bien cómo. Ella, que lo tenía todo controlado, se ha caído. Y ahora no se lo perdona. Se va a hacer daño. Va a hacer daño. Que alguien la ayude porque no sabe qué hacer.