Me muero


Decía “me muero” y en realidad se moría un poco.






“Me muero”, solía decir. Pero nunca era cierto, al menos en el sentido estricto, nunca se moría en ese momento. Al principio nos quedábamos mirándola un rato, por si acaso. Luego aprendimos que era una forma de hablar y que también sería mucha coincidencia que se muriera de repente y decidiera decir “me muero”, en lugar de algo más provechoso.

“Si me tengo que duchar con agua fría, me muero” o “si pierdo las llaves, me muero” o  “me muero por probar esas lentejas”. A veces pensamos de una manera supersticiosa que de tanto repetirlo acabaría muriéndose. ¿Y quién no? Ahí estaba la cuestión. Pongamos que la muerte no solo es el final, sino también la sucesión de acontecimientos que preceden y conducen hacia ese final. Puede que entonces no fuera una exageración decir “me muero”, sino la realidad misma. Decía “me muero” y en realidad se moría un poco, le faltaba un poco menos para morirse. A ella y al resto. Todos los que nos reíamos al escuchar sus “me muero” íbamos a morir, los que no la escuchaban ni la conocían también y ella también.

Sin embargo, mientras la mayoría prefería olvidar esa certeza en su día a día (sintiéndose más o menos vivos) ella insistía e incorporaba con naturalidad un “me muero” por aquí, otro “me muero” por allá, quizá sin ser muy consciente de su significado ni de las veces que podía llegar a repetirlo. “Me muero” decía al sonar el despertador y “uf… me muero” al acostarse por la noche.

Se divertía mucho viendo cómo ellos reaccionaban a sus “me muero”. Asustados al principio, con miedo a que fuera cierto y a que la afirmación fuera acompañada de un episodio violento, doloroso y de duelo como consecuencia de la pérdida. Risueños después, al comprobar el uso indiscriminado del “me muero” para todo tipo de situaciones y sensaciones. Indiferentes al final, cansados de haber temido por ella, haber deseado su muerte, haberse arrepentido, haberse reído y haberlo olvidado todo. Ella estaba satisfecha. Cuanto más lo repetía, más viva se sentía.